La Zafra 2023 va tomando ritmo y de a poco va alcanzando la normalidad. Se trata de una temporada que inició de manera dispar (algunos ingenios lo hicieron anticipadamente y otros de modo más tardío), pero al día de hoy la totalidad de los ingenios azucareros (14) está moliendo.
Fue el ingenio Ñuñorco el último en empezar. Si bien tenía previsto iniciar el miércoles 21 de junio, los factores climáticos -determinantes en esta campaña- obligaron a la fábrica a comenzar el viernes 23 de junio, dos días después de lo previsto.
Aunque el porcentaje de avance todavía no es el deseado en el sector sucroalcoholero, los referentes de la actividad comprenden el retraso analizándolo desde el punto de vista climatológico. Primero la sequía (retrasó la maduración de los cultivos) y en segunda instancia la lluvia (perjudicaron los suelos) van haciendo de esta Zafra un proceso irregular.
En este contexto, y de acuerdo a lo informado por los ingenios, los números en estos 50 días de Zafra son los siguientes:
Caña bruta molida: 2.191.941 toneladas.
Azúcar físico total producido: 102.830 toneladas.
La campaña de alcohol, en tanto, también va normalizándose. A los cinco ingenios que estaban destilando hasta la semana pasada, se sumaron dos: Concepción y Leales. En conjunto, las fábricas elaboraron 28.327.157 litros de alcohol.
Así las cosas, el objetivo de todos los establecimientos es ir incrementando la producción para mantener abastecido al mercado interno y al mercado externo y cumplir con los compromisos asumidos.
El Instituto mostrará en el stand del Gobierno de Tucumán la promoción de la industria sucroalcoholera y el valor estratégico del bioetanol como energía limpia y renovable.
El proyecto, que propone un nuevo marco regulatorio para el sector, obtuvo 41 votos a favor y 25 en contra y continuará su tratamiento en la Cámara de Diputados. Desde Tucumán se destaca el impacto de la iniciativa para el desarrollo del bioetanol y el fortalecimiento de la industria sucroalcoholera
El Senado de la Nación dio media sanción al nuevo marco regulatorio para los biocombustibles, una iniciativa que establece nuevas condiciones para el sector y otorga previsibilidad a futuras inversiones.