La industria principal de Tucumán se centra en la producción del complejo sucroalcoholero, destacándose actualmente como una pieza fundamental de la economía regional.
Este sector no solo proporciona una considerable cantidad de empleos, sino que también abastece con grandes volúmenes de producción a más de la mitad de la población del país, contribuyendo de manera significativa al PBI del NOA.
En la provincia operan 14 ingenios que procesan caña de azúcar durante aproximadamente seis meses al año.
Además, hay 10 destilerías en activo, de las cuales 7 se dedican a la producción de bioetanol, representando esto el 65% del total de la producción de alcohol.
En promedio, se elaboran unos 310 millones de litros de alcohol hidratado por año. En cuanto a la producción de azúcar, se fabrican anualmente aproximadamente 1.2 millones de toneladas de azúcar físico, incluyendo variedades como orgánico, crudo, blanco y refinado.
El 65% de la azúcar consumida en Argentina proviene de Tucumán, destacando la importancia de esta región en la provisión nacional de este producto básico.
El complejo sucroalcoholero también tiene un impacto social significativo, contando con entre 3.500 a 3800 productores cañeros cultivando tierras y generando empleo directo e indirecto para alrededor de 180.000 trabajadores en el sector.
El IPAAT participó activamente en el encuentro que reunió a referentes del sector para mejorar la cosecha mecanizada de caña de azúcar en Argentina.
La campaña 2025/2026 cerró con un récord de 605.509 toneladas despachadas al mercado internacional, generando divisas por más de 306 millones de dólares. Chile concentró el azúcar blanco y refinado, mientras que Estados Unidos absorbió casi la totalidad del orgánico.
Con una campaña que se extendió por 401 días, Tucumán, Salta y Jujuy registraron una producción de 618 millones de litros de alcohol. Más del 80% del total se destinó a bioetanol para el corte de naftas, consolidando a la caña de azúcar como un pilar clave de la energía renovable nacional.